Invertir en un inmueble es, para muchos chilenos, el camino más seguro para armar una jubilación o proteger los ahorros de la inflación. Pero entre los asados familiares y los videos de redes sociales, circulan muchas ideas que no siempre son ciertas.
Nos gusta hablar claro, por eso, desarmamos los 4 mitos más comunes para que inviertas completamente informado.
Mito 1: "Necesito tener mucha plata ahorrada para partir"
- La Realidad: No necesitas ser millonario. La clave hoy es el pie en cuotas. Muchos de nuestros proyectos permiten pagar el pie mientras el edificio se construye (compra en verde o blanco). Esto te da meses para organizarte sin tener que desembolsar todo el capital de una. Invertir es más una cuestión de orden financiero que de tener una fortuna en la cuenta.
Mito 2: "El departamento se paga solo"
- La Realidad: Es el sueño de todo inversionista, pero hay que ser realistas. Si bien el arriendo cubre gran parte del dividendo, siempre debes considerar un margen para contribuciones, seguros o meses de vacancia (cuando el depto está vacío entre un arrendatario y otro). Invertir es un negocio, y como todo negocio, requiere una pequeña reserva para emergencias.
Mito 3: "Invertir en propiedades es muy riesgoso por la economía"
- La Realidad: Al contrario, un inmueble es el activo más “estable”. A diferencia de las acciones o las criptomonedas que suben y bajan de un día para otro, la propiedad es un bien tangible que se protege de la inflación (porque su valor está en UF). A largo plazo, la plusvalía siempre tiende al alza, especialmente en comunas con buena conectividad.
Mito 4: "Administrar un arriendo es un dolor de cabeza"
- La Realidad: Solo si lo haces solo y sin filtro. Hoy existen empresas de administración que se encargan de todo: desde buscar al arrendatario sin deudas hasta cobrar el arriendo y ver las reparaciones. Tu única tarea es revisar que el depósito llegue a tu cuenta. El secreto está en elegir proyectos que tengan alta demanda de arriendo, como los que desarrollamos en Sinergía (link a proyectos).
Nuestro consejo:
No busques el "momento perfecto", porque ese no existe. El mejor momento para invertir fue hace 10 años; el segundo mejor momento es hoy. La clave es elegir una inmobiliaria con trayectoria que te respalde en el proceso.
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